jueves, 1 de septiembre de 2011

almanaques

Un almanaque es una publicación anual que contiene la información tabular de algunos temas determinados, ordenados en un calendario. Se pueden encontrar datos astronómicos y diversas estadísticas, también incluye entre otras informaciones los movimientos del sol y de la luna, eclipses, días festivos, y cronologías. La palabra almanaque proviene de la árabe المناخ al-manākh, "el clima," reflejando su propósito original utilizado para la agricultura donde proporcionaba información sobre estaciones y el clima.
Almanaques contemporáneos
Los almanaques actualmente publicados contemporáneos tales como el Almanaque Mundial, The New York Times Almanac o el The Old Farmer's Almanac han ampliado su alcance y contenido más allá de sus contrapartes históricas. Los almanaques de hoy incluyen una presentación comprensiva de datos estadísticos y descriptivos que cubren al mundo entero. El contenido también incluye discusiones sobre temas de interés y un resumen de los acontecimientos históricos recientes.
Los temas más importantes cubiertos en los almanaques (reflejados en sus tablas de contenido) incluyen a: la geografía, gobierno, demografía, agricultura, economía y negocios, salud y medicina, religión, medios de comunicación, transporte, ciencia y tecnología, deporte, y premiaciones.
También se publican algunos almanaques especializados, por ejemplo el almanaque de la política norteamericana (The Almanac of American Politics) publicado por el National Journal (Diario Nacional).
En 2004, el antiguo editor de Utne Reader, Eric Utne comenzó a publicar el Cosmo Doogood's Urban Almanac (Almanaque Urbano Doogood). El contenido de este almanaque incluye un calendario diario, guías del cielo y la noche, predicciones del tiempo, una guía de campo sobre la flora y fauna urbana, poemas, proverbios, cotizaciones, y refranes famosos, historias detrás de los días festivos, festivales, y acontecimientos históricos, cumpleaños y fechas de la muerte de diversa gente famosa, proclamaciones, canciones, recetas, acontecimientos astronómicos, etc.
En Italia podríamos destacar como almanaque clásico y moderno a la vez el Almanacco Barbanera y Il Vero Sesto Cajo Baccelli (Florencia). En Portugal son famosos O Seringador (Oporto) y Borda d'Agua (Lisboa). En Europa también destacan el Old Moore's Almanack y Mondplaner (Munich, Alemania).
Historia
El precursor del almanaque fue el calendario climático griego, el Parapegma. Ptolomeo, el astrónomo de Alejandría (siglo I CE) escribió un tratado, Phaseis -"fases de las estrellas y colección de los cambios climáticos" es la traducción completa de su título completo- la base de un Parapegma, donde aparecen una lista de cambios climáticos en las estaciones regulares, las primeros y últimas apariciones de estrellas y constelaciones al amanecer y al anochecer, y eventos solares tales como solsticios, organizados de acuerdo al año solar. Con los cómputos astronómicos se predecían los fenómenos climáticos, compuestos como un resumen de las observaciones hechas por las varias autoridades del pasado. La Parapegmata fue compuesta durante siglos.
Ptolomeo creyó que los fenómenos astronómicos causaron los cambios en el clima estacional; su explicación de porqué no había una correlación exacta de estos acontecimientos fue que las influencias físicas de otros cuerpos celestes también intervinieron. Por lo tanto, para él la predicción del tiempo era considerada como una división de la astrología.
En Occidente, árabes, judíos y conversos importaron, elaboraron y adaptaron los antecedentes de los calendarios actuales. Inicialmente, además de los pronósticos, incluían algunos consejos de moral o de higiene. La invención de la imprenta y la aparición de la prensa tipográfica posibilitó una mejor difusión de los almanaques, con una progresiva aceptación e interés de un público cada vez mayor. El carácter sintetizado de las informaciones y, fundamentalmente, la naturaleza astrológica y astronómica de los contenidos convierten a los almanaques en publicaciones privilegiadas y muy populares, con una importante difusión entre las distintas clases sociales.
Los almanaques o calendarios son considerados en el ámbito de la literatura popular como literatura de hilo o cordel. Una definición que no tiene nada de peyorativa y que se debe a la manera como era hecha la propaganda y venta de estas publicaciones, que se colgaban con un hilo en las cristaleras de las librerías. Una costumbre que todavía continúa viva en muchos lugares del mundo. De acuerdo con su uso popular, podríamos clasificar los almanaques en dos grupos: de una parte los de pequeño folletín, dirigidos a poblaciones rurales o de los alrededores de las ciudades y por la otra los que tienen un mayor número de páginas, incluso como si fueran pequeños libros, en forma de volúmenes destinados a un público más burgués y urbano.


calendarios

El calendario (del latín calenda) es una cuenta sistematizada del transcurso del tiempo, utilizado para la organización cronológica de las actividades humanas. Antiguamente, muchos estaban basados en los ciclos lunares, perdurando su uso en el calendario musulmán, o en la fecha de varias fiestas religiosas cristianas. En la actualidad, la mayor parte de los calendarios tienen por referencia el ciclo que describe la Tierra alrededor del Sol y se denominan calendarios solares. El calendario sideral se fundamenta en el movimiento terrestre respecto de otros astros diferentes al Sol.

Etimología
Las "calendas" eran los primeros días de cada mes. El "calendario" era pues el registro de las calendas para un año.
El comienzo del año en la era romana era marzo, y se llamó de esa manera en honor a Marte, dios de la guerra; abril, fue llamado por Apru que era la diosa etrusca de la fertilidad (como Aphrodita para los griegos); mayo, en honor a Maia, la diosa de la primavera; junio, en honor a Juno, esposa de Júpiter y diosa del matrimonio.
En la época de Julio César, Quinctilis se cambió por julio en su honor y un poco más tarde en los años del emperador Augusto se cambió Sextilis por agosto. Los meses de enero y febrero, como se explica más adelante, se añadieron después. Febrero fue llamado así en honor a Februa, el festival de la purificación, y enero por el dios Jano, dios de las puertas.
Historia
El calendario egipcio surge a principios del tercer milenio antes de Cristo y es el primer calendario solar conocido de la Historia.
El primer año de la era romana, denominado el Año de Rómulo, consistía en diez o doce meses, según la bibliografía que se cite. Censorino, Plutarco y otros manifestaban que al principio el año tenía doce meses, pero debe darse más crédito a Gracano, Fulvio (Nobilior), Varro, Ovidio en varios pasajes de sus Fasti (i.27, 43, iii.99, 119, 151), Gelio (Noct. Att. iii.16), Macrobio (Saturn. i.12), Solino (Polyh. i), Servio (ad Georg. i.43), y otros, que mantenían que el primer año romano tenía solo diez meses.
El principio del año romano no era enero, como es en la actualidad; era en marzo, y llegaba hasta diciembre. Esto es confirmado por el hecho del encendido del fuego sagrado en el templo de Vesta, en el primer día del año, el primero de marzo. Los diez meses del calendario eran llamados Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quinctilis, Sextilis, September, October, Nouember, December. La duración de los meses era de treinta y un días para cuatro de ellos (Martius, Maius, Quinctilis y October) y treinta días para los demás, de tal manera que la duración de los meses quedaba en orden sucesivo: 31, 30; 31, 30; 31, 30, 30; 31, 30, 30; con la duración total del año de 304 días.
Más tarde, se instauró el año de Numa, con doce meses y 355 días. Este año fue creado alrededor del 700 a. C. por el segundo rey de Roma, Numa Pompilio. Censorino (c20) cuenta que al año de Rómulo se le adhirieron cincuenta y un días: “se les quitó un día a cada uno de los meses huecos antes nombrados, que entonces sumados hacían 57 días, de los cuales se formaron dos meses, Ianuarius con 29, y Februarius con 28 días. Así todos los meses eran de este modo plenos, y contenían un número impar de días, salvo Februarius, que era el único hueco, y por eso considerado más desafortunado que el resto.", quedando el año de la siguiente manera: Martius, 31 días; Aprilis, 29 días; Maius, 31 días; Iunius, 29 días; Quinctilis, 31 días; Sextilis, 29 días; September, 29 días; October, 31 días; Nouember, 29 días; December, 29 días; Ianuarius, 29 días; y Februarius, 28 días.
Aún de esta manera el año quedaba corto once días respecto al año solar, por lo que Numa Pompilio ordenó que se le añadiera un mes cada dos años de 22 días en el segundo y sexto años, y de 23 días en el cuatro y octavo, haciendo un ciclo de ocho años. El mes intercalar era llamado Mercedonius (Plutarco, Numa, 19; Caes. 59). El año romano estaba basado en los ciclos lunares y, según Livio, la relación con los años solares se daba cada 19 años. Este ciclo fue introducido en el 432 a. C. y, aunque este conocimiento carecía de uso popular, era utilizado por los pontífices para los cultos de los dioses.
Tipos de calendario

Calendarios de uso generalizado en el mundo

 Calendarios festivos o recordatorios

 Calendarios de antiguas culturas

 Calendarios experimentales